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Aquella mañana de julio
20 Noviembre 2009 by amarge

Escondida tras el cristal, advierto que Javier se ha percatado de mi curiosidad, por lo que subo rápidamente las escaleras. Acabo de conocerle y desea ayudarme, no quiero causar una impresión equivocada. Sin embargo, no puedo dejar de pensar en qué será aquello que tanto ha sorprendido a Silvia… ¿será algo relacionado con la muerte de mi madre? Espero sinceramente que no, porque no lo soportaría, Silvia ya se obsesionó bastante con el tema.
Esta noche no dormiré nada, lo sé. Efectivamente, así es. Me levanto más tranquila y me voy a clase, intentando evitar pensamientos que me atormenten, pensando en cosas más amables. Por ejemplo, en mis estudios: ayer, con todo el ajetreo de mi quedada con Silvia, no me acordé de preguntarle algo a Irene, una duda, por lo que hoy pasaré por su despacho. Por cierto… ¿ya tendrá despacho propio?
Mientras me acerco hasta su puerta reflexiono acerca de mi duda. Quisiera que me volviera a explicar la diferencia entre hiperficción constructiva y explorativa y cual de las dos debemos hacer en nuestra próxima práctica. Repaso mis apuntes:
• Autoría en colaboración
• Intención lúdica
• Heterogeneidad: creatividad
• Un solo autor
• El lector elige los trayectos de lectura
• Posible sensación de pérdida
• Ausencia de linealidad
• Finales abiertos
Al llegar al departamento, veo que en el despacho del fondo figura una placa con su nombre. ¡Por fin! Ya era hora de que todos supiéramos de su ubicación. Me acerco pero alguien se me adelanta, un hombre alto, algo descuidado respecto a su imagen, con una cara tremendamente familiar. Se adentra rápidamente en el despacho de Irene, por lo que debo esperar en la puerta. Mientras tanto, pienso:
¿Qué hago aquí realmente? No puedo engañarme más, he venido para ver cómo está ella, y para que me expliqué qué pasó ayer en esa cafetería. Todo ha sido muy extraño desde el principio, esa fotografía, la reacción de Silvia, el policía, el intento de agresión a alguien de mi entorno. Sin quererlo, me siento culpable, siento que he tenido algo que ver en todo esto, que alguien maquina a mis espaldas un plan que no alcanza a comprender mi intelecto.
No se escucha prácticamente nada dentro de la habitación, ni una conversación, ni siquiera el teclear del ordenador. Es como si estuvieran hablando muy bajito. ¿Será su pareja? Es posible que esté molestando aquí –considero- Pero, de repente, Irene emite un grito desgarrador, tan estridente que mi cabeza no es capaz de asimilar al instante. Me asomo con miedo e indecisión por una pequeña rendija de la puerta -si son discusiones sentimentales no quiero interrumpir- y descubro a aquel hombre con un cuchillo en la mano, tendido sobre ella encima del escritorio. Sus ojos son tan profundos que infunden terror a simple vista. Terror en los miembros de Irene. Terror en su rostro, en sus labios, en sus ojos, en sus manos. Terror en mi alma. Sus ojos son los mismos que los del individuo que ayer se llevaba la policía.
Él obstruye su boca con la mano, ella intenta soltarse. Mi shock es absoluto. Y en ese momento, justo cuando estaba a punto de intervenir, observo cómo Irene agarra con decisión un abrecartas que reposaba en la mesa. Con un brusco movimiento, consigue librarse de la prisión de sus brazos y se levanta con ímpetu, asestándole el impacto en vientre, único sitio donde le resulta posible procesar su defensa. Él se apoya torpemente en la pared y cae al suelo. Me voy corriendo sin pensar, aturdida, asustada, con esperanza de no haber sido vista.
“No, no puede ser. ¡Otra vez no!” –se lamenta mi alma- Lloro con rabia de forma inconsciente, he vuelto a sentir aquel pánico que sentí, aquella sensación horrible. Mis gritos resuenan en los oídos de los viandantes, piensan que estoy loca. Mis recuerdos me acongojan.
Me voy deprisa a casa y allí está él, mi padre, inconsciente de todo lo que sé sin el saberlo, lejos de advertir que mi mente está volviendo a morir lentamente. Tan ajeno a la idea de saber que yo fui cómplice de su error, aquella mañana de julio.
Publicado en General | | | 1 comentario

en Noviembre 23rd, 2009 a las 20:48 pm
¡Todo un reto, el que os habéis planteado! Enhorabuena por la iniciativa y ¡adelante!